¿Se ha preguntado alguna vez cuál es el secreto de una vida larga? Quizá conocer la duración de la vida de otros animales con columna vertebral (vertebrados) pueda ayudarnos a desvelar este misterio.

Seguro que has oído que las tortugas tienen una vida larga (y lenta). A los 190 años, Jonathan La tortuga gigante de las Seychelles podría ser el animal terrestre más antiguo. Pero, ¿por qué algunos animales viven más que otros?

Investigación publicado el mes pasado en la revista Ciencia investiga los diversos factores que pueden afectar longevidad y el envejecimiento en reptiles y anfibios.

Utilizamos datos a largo plazo de 77 especies diferentes de reptiles y anfibios, todos ellos animales de sangre fría. Nuestro trabajo es una colaboración entre más de 100 científicos con hasta 60 años de datos sobre animales que fueron capturados, marcados, liberados y vueltos a capturar.

Estos datos se compararon con la información existente sobre los animales de sangre caliente, y surgieron varias ideas diferentes sobre el envejecimiento.

¿Qué factores pueden ser importantes?

De sangre fría o de sangre caliente

Una línea de pensamiento popular que investigamos es laidea que los animales de sangre fría, como las ranas, salamandras y reptiles, viven más tiempo porque envejecen más lentamente .

Estos animales tienen que depender de las temperaturas externas para ayudar a regular su temperatura corporal. En consecuencia, tienen un metabolismo más lento.

Los animales pequeños y de sangre caliente, como los ratones, envejecen rápidamente porque tienen un metabolismo más rápido, y las tortugas envejecen lentamente porque tienen un metabolismo más lento. Según esta lógica, los animales de sangre fría deberían tener metabolismos más bajos que los de sangre caliente de tamaño similar.

Sin embargo, descubrimos que los animales de sangre fría no envejecen más lentamente que los de sangre caliente de tamaño similar. De hecho, la variación en el envejecimiento de los reptiles y anfibios que analizamos fue mucho mayor de lo que se había previsto. Así que las razones por las que los vertebrados envejecen son más complejas de lo que plantea esta idea.

Temperatura ambiental

Otro relacionado teoría es que la propia temperatura ambiental podría ser un factor de longevidad. Por ejemplo, los animales de las zonas más frías podrían procesar los alimentos más lentamente y tener periodos de inactividad, como en el caso de la hibernación, lo que llevaría a un aumento general de la vida.

Según esta hipótesis, tanto los animales de sangre fría como los de sangre caliente de las zonas más frías vivirían más tiempo que los de las zonas más cálidas.

Esto es cierto para los reptiles como grupo, pero no para los anfibios. Es importante destacar que este hallazgo tiene implicaciones para los efectos del calentamiento global, que podría llevar a los reptiles a envejecer más rápido en entornos permanentemente más cálidos.

Protección

Una sugerencia es que los animales que tienen ciertos tipos de protecciones, como espinas sobresalientes, armaduras, veneno o caparazones, también no envejecen tan rápido y, por lo tanto, viven más tiempo.

Se invierte mucha energía en producir estas protecciones, que pueden permitir a los animales vivir más tiempo al hacerlos menos vulnerables a la depredación. Sin embargo, ¿podría ser que el mismo hecho de tener estas protecciones permita a los animales envejecer más lentamente?

Nuestro trabajo ha constatado que esto es cierto. Parece que tener estas protecciones hace que los animales vivan más tiempo. Esto es especialmente cierto en el caso de las tortugas, que tienen una protección de caparazón duro y una vida increíblemente larga.

Tendremos que realizar más investigaciones para averiguar por qué el mero hecho de tener protecciones está relacionado con una vida más larga.

Reproducción

Por último, se ha postulado que tal vez la longevidad esté ligada a lo tarde que se reproduce un animal.

Si pueden seguir reproduciéndose más tarde en la vida, entonces la selección natural impulsaría esta capacidad, generación tras generación, permitiendo a estos animales vivir más tiempo que los que se reproducen temprano y no pueden seguir haciéndolo.

De hecho, descubrimos que los animales que empiezan a tener descendencia a una edad más avanzada parecen vivir más tiempo. Los lagartos dormilones (o shinglebacks) son un gran ejemplo. No se reproducen hasta que tienen unos 5 años, ¡y viven hasta cerca de los 50!

El reto de entender el envejecimiento

Para entender el envejecimiento, necesitamos muchos datos sobre los mismos animales. Eso es simplemente porque si queremos saber cuánto vive una especie, tenemos que seguir capturando los mismos individuos una y otra vez, a través de grandes lapsos de tiempo.

Esto es la investigación «longitudinal». Por suerte, es exactamente lo que algunos científicos se han comprometido a hacer. También es lo que mi equipo está haciendo con los lagartos dormidos, Tiliqua rugosa . Estos lagartos se han estudiado de forma continua en la estación de Bundey Bore, en el Medio Norte de Australia del Sur, desde 1982.

Aquí se han capturado más de 13.000 lagartos a lo largo de 40 años de estudio. ¡Algunos han sido capturados hasta 60 veces! Pero dada la longevidad de 45 años de estos lagartos, los hemos estudiado durante menos tiempo del que viven algunos de ellos. Si continuamos con el trabajo de estudio, puede que descubramos que viven incluso más tiempo.

La probabilidad de morir de algunos animales no está relacionada con la edad

Otra parte interesante de esta investigación fue descubrir, para una serie de animales, que su probabilidad de morir es igual de pequeña cuando son bastante viejos que cuando son jóvenes. Este «envejecimiento insignificante» se encuentra en al menos una especie de cada una de las ranas, salamandras, lagartos, cocodrilos y, por supuesto, en tortugas como Jonathan.

No sabemos muy bien a qué se debe. El próximo reto es averiguarlo, quizá analizando los genomas de las especies. Saber que algunos animales tienen un envejecimiento insignificante significa que podemos centrarnos en estas especies para futuras investigaciones.

Entender qué impulsa la larga vida en otros animales podría conducir a diferentes objetivos biomédicos para estudiar también a los humanos. Puede que no lleguemos a la edad de la tortuga, pero en teoría podríamos utilizar este conocimiento para desarrollar terapias que ayudan a detener parte del proceso de envejecimiento en nosotros.

Por ahora, la alimentación sana y el ejercicio físico siguen siendo caminos seguros para una vida más larga.La conversación

Este artículo se ha publicado de nuevo en La conversación bajo licencia Creative Commons. Lea el artículo original .

Crédito de la imagen: Alexas_Photos de Pixabay